viernes, 17 de diciembre de 2010

Todo se desmorona a partir del momento que recuperas la vista, que te das cuenta de las cosas. Que dejas de hacer oídos sordos y empezas a entender, de una forma no muy agradable, de lo mal que está todo.
¿Como diablos una persona puede lograr que se le escape, todo, absolutamente TODO de las manos?
Ni arrastrándose puedes recuperar lo que fuiste, lo que deseas ser, y lo que nunca serás.
Es momento de volver a construir devuelta un nuevo castillo donde vuelvas a ser la reina, y nadie pueda usurparte ese lugar. ¿Pero que camino?.
Ella era inocente, agradable, nunca se preocupo bastante por ella, su lugar era donde podía ayudar a los demás. Intento hacer oídos sordos a toda clase de cosas que fueran problemas, discriminación, llantos. En si, todo lo que le producía un mal estar
Era una hija ejemplar, buena amiga, perfecta alumna. Alguien del que una persona puede envidiar lo fácil que le resultaba todo, lo positiva que era y lo que amaba la vida y anhelaba un futuro prometedor.
Hasta que un día...ella creció, o mas bien, pudo sacar el estúpido arco iris de los ojos que me impedía ver las cosas tal cual eran, una mierda. No era más que una estúpida desinteresada de la vida, de ella, de ellos, de todo.
Empezó a cambiar. ¿Para mal? ¿Para bien? Te lo dejo a tu criterio.